BUENOS AIRES.- Hace días se viene hablando de la crisis que viven Estudiantes y Vélez. El "pincha" sigue haciendo de las suyas y el sábado lo confirmó. El equipo de Ricardo Gareca también cumplió con su parte ayer y pese a dominar por entero a Unión y terminó recibiendo una estocada inesperada por el trámite pero conocida por la historia que está viviendo en el torneo. Fue 1 a 0 y quedó relegado en las posiciones, navegando en la mitad de la tabla.

Para que los hinchas del "tatengue" dejen de sufrir por un instante, tuvieron que pasar 86 minutos en los que los atacantes velezanos convirtieron en figura al ex arquero de Banfield, Enrique Bologna. Las más claras fueron dos remates que dieron en el travesaño. Uno fue Juan Manuel Martínez y el otro, Augusto Fernández. En el segundo, Jonatan Ramírez capturó el rebote e increíblemente disparó afuera, cuando estaba abajo del arco. Realmente, increíble.

La cara del "Tigre" en el banco de suplentes se iba transformando a medida que las situaciones se iban desperdiciando las clarísimas opciones de gol. Quizás, él sabía lo que vendría en el final del partido: una nueva derrota y de local.

¿La jugada? Un contragolpe de los santafesinos que llevó a uno de sus hombres hasta la punta izquierda, un centro a media altura y en el área chica esperaba Paulo Rosales. El triunfo es el segundo de los visitantes en el torneo, que justamente consiguieron el primera en esa condición también. Su rival fue nada menos que su archienemigo: Colón. Además le sirvió para salir de la zona de Promoción. (Especial)